Historia del plato

El origen de este platillo está dividido en dos versiones no confirmadas, la primera que es la más apoyada nos deja como protagonista la construcción del ferrocarril central de Perú.

En un momento en que los trabajadores del tramo de Lima hasta Huancayo, eran recompensados por su arduo trabajo diario, con una mezcla a base de papas, con ají, leche y salsa de queso. Receta que gustaría mucho y como tal, se expandiría por todo Perú.

Agregándose que el término «papas a la huancaína» se debería a las mujeres huancaínas que preparaban este platillo.

Por otro lado, la segunda versión cambia ligeramente la historia. Manteniendo la base del ferrocarril central entre Lima y Huancayo, pero señalando que el plato se ofrecía por vendedores ambulantes a los pasajeros.

Y los comensales, al sentirse tan atraídos por el plato, pedirían la receta hasta popularizarla.

Curiosidades

No solo es querido en Perú, sino que también se le aprecia en algunas zonas de Bolivia.

Este plato suele servirse como entrada en todos los almuerzos y cenas. Manteniendo atentos a todos los comensales hasta su llegada.

Lo mejor es que puede consumirse a cualquier hora, y al ser ligero sirve como comida rápida que sacia el hambre en pocos minutos. A la cual puedes agregarle ingredientes como las aceitunas, huevo, lechuga, leche y aceite, sin ningún tipo de problemas.

Aunque si eres de mucho comer, puedes acompañarlo de comidas más pesadas, como un buen plato de carne condimentada, ensalada, arroz con pollo, tallarines y ceviche.